¿Crees realmente que es debilidad ceder a la tentación? Te aseguro que hay tentaciones tan terribles que para ceder a ellas se necesita fuerza, fuerza y valor. No; jugarse la vida a una carta, aventurarlo todo en una jugada, sea para ganar el poder o la felicidad, ¡qué importa!, nunca será debilidad. Es preciso un valor terrible, terrible. Yo tuve ese valor.
Es muy peligroso escuchar , ¿sabe usted? Si se escucha, corre uno el riesgo de que le convenzan; y un hombre que se deja convencer con razones es un ser absolutamente irracional.